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Cuesta del Marroquín

LA DESBANDÁ EN LA RÁBITA. CUESTA DEL MARROQUÍN

“Un día del mes de febrero de 1.937 después de remendar la red, en la playa del “Lance Nuevo”… de pronto oigo un tumulto… y… veo una muchedumbre de personas por la carretera al paso por la curva del Marroquín. La observé varias horas y no terminaba de pasar gente… unos a pie, otros en burro o en mulo, así siguieron pasando durante 7 días.”
“La inmensa mayoría… eran sobre todo familias que arrastraban niños y ancianos, eran miles y miles, llenando la carretera de un lado a otro y caminando de noche, aprovechando la luna llena”.
Lo anteriormente relatado fue contado por Basilio Lukianoff Kommersant (conocido en La Rábita como “El Ruso”) a Antonio Luis García Martínez (vecino de La Rábita), quien lo recoge en su libro “La Rábita y el Mar” (páginas 347-348). Basilio llegó a la playa de “Lance Nuevo” el 2 de enero de 1933, donde vivió muchos años y se dedicó a faenar con los pescadores de La Rábita.

Lo narrado por Basilio es, sin duda, el paso de “La Desbandá” por la carretera N-340 en el municipio de Albuñol, concretamente en la “Cuesta del Marroquín” en La Rábita. Basilio narra lo que vio durante aquella semana de febrero de 1937. Eran decenas y decenas de miles los huidos de la ciudad de Málaga, más los miles que se les fueron uniendo por el camino entre Málaga y La Rábita, en su objetivo de llegar a Almería, huyendo del terror del ejército franquista. Durante aquella forzada marcha fueron ametrallados y bombardeados por la aviación alemana e italiana, cañoneados desde los cruceros “Canarias”, “Baleares” y “Almirante Cervera” y perseguidos por tierra por una columna motorizada italiana hasta Motril, causando, según diversos investigadores, cuando menos unas 5.000 de muertes.

En la página 349 de dicho libro se dice: “Se cuentan algunas historias que ocurrieron en la zona de la Rábita…” Una de ellas es la que sigue:
“Una mujer que dio a luz un niño, debajo de un pequeño puente, todo salió en perfectas condiciones, dentro de la mala situación, lo llevaba muy bien, envuelto en una manta, pero una de las veces que paró a darle el pecho se dio cuenta de que su hijo no estaba en el cobertor o manta; enfurecida de dolor la madre ante lo ocurrido, y al impedirle el paso la muchedumbre que caminaba en sentido contrario por la carretera llena de gente y no poder retroceder, la dolida madre se desplomó sobre el suelo.”

Este relato, junto a los de cientos de testigos, es una prueba del papel que tuvieron las mujeres en aquella marcha forzada. Aparte de que la mayoría de los hombres se encontraban en los frentes, era aquella una sociedad patriarcal, donde la mujer estaba relegada a un segundo plano. Fueron ellas las encargadas de cuidar de la familia: Organizar el día a día, estar vigilante para no perder a ningún miembro en aquel maremágnum de confusión, procurar alimento, cuidar de los ancianos, atender a los heridos, enfrentarse a imprevistos… En Almería dos voluntarias del Socorro Rojo Internacional, Matilde Landa y Tina Modotti, tuvieron un papel fundamental en el cuidado de los niños extraviados que iban llegando y en la organización de la evacuación de los refugiados.

Memoria y gratitud a todas las víctimas de aquel genocidio y a todas las “MUJERES DE LA DESBANDÁ”, reconocimiento y consideración por su capacidad de afrontar la adversidad con dignidad, audacia y determinación. Si no hacemos justicia con nuestra historia, el pasado siempre volverá.

Como homenaje a todas aquellas mujeres valgan unas estrofas del poema “LAS NADIE” que Silvia Delgado (poeta de “La Desbandá”) recoge en su libro “Entre el yugo y el Salitre” (Edit, Reflector) y, como escribe Silvia en “Notas de Autora”, “Ojalá ayuden a hacer más ligero el viaje hacia la Justicia”.

Me pregunto cómo se llamaba esa mujer que parió
en la noche más oscura de la huida,
que se apartó a un lado y dio a luz como una loba solitaria
me pregunto cómo pudo ponerse en pie con el recién nacido
cómo sin tiempo de amamantarlo corrió con el calostro desaprovechado,
cómo se desgarraba a cada paso y lloraba por el hijo que callaba,
Porque su niño tibio y callado tenía que estrenar juegos y canciones,
Me pregunto qué sintió aquella madre cuando…
palpó los andrajos y presagió que lo que abrazaba
no eran más que un puñado de trapos ensangrentados y vacíos
me pregunto cuánto dolor se clavó en su vientre
y con cuánta desesperación regresó por el camino andado
con la esperanza de verlo en otros brazos,
…pero nadie sabía de un recién nacido pasto de las bombas y de las pisadas.
Nadie sabía nada.

3 de octubre de 2023 en La Rábita, inauguración de la cuarta marquesina dentro del proyecto de señalización de la Gran Ruta y Sendero de Memoria Democrática la Desbandá. Con las intervenciones de María José Sánchez Sánchez (Alcaldesa de Albuñol), Rafael Morales y José Antonio Berenguer (ASC La Desbandá). Con la presencia de unas 20 personas entre socios/as y amigos/as de la Desbandá.

Ubicación: https://maps.app.goo.gl/L3rEJQVmDyV6WEk3A